La catástrofe climática sufrida recientemente en nuestro territorio ha afectado por igual a toda la población sin tener en cuenta sexo o edad. La incompetente gestión ha agravado todavía más la situación, poniendo en mayor peligro la vida de la gente.
Desde XATEBA queremos lanzar un mensaje de solidaridad y apoyo a todas las personas afectadas, de exigencia de responsabilidades que en ningún caso se pueden obviar y de demanda de soluciones ágiles y efectivas que lleguen a toda la población en tiempo y forma oportunos.
También queremos hacer mención a la prioridad que debe tener garantizar los cuidados y la atención necesaria de quienes son más vulnerables, en concreto, las criaturas y las personas dependientes. Los poderes públicos deben afrontar esa responsabilidad sin obviarla o considerar que es responsabilidad de las familias y en concreto, de las mujeres. El cierre de colegios, de centros especializados de atención a dependientes, de residencias…. genera enormes problemas cotidianos para las mujeres que en muchos casos tienen en solitario la responsabilidad de los cuidados. Para quienes trabajan fuera de casa, los permisos reconocidos en el PlanMeCuida ampliado, aprobado por el Gobierno recientemente , han de tener la más amplia difusión para que puedan ser ejercidos por quienes lo necesiten.
Por otro lado, las mujeres víctimas de la violencia machista viven de forma permanente en una situación de vulnerabilidad que se ve agravada en circunstancias de crisis. Los teléfonos no funcionaban para pedir ayuda si fuera necesario, la falta de cobertura inutilizaba los dispositivos de control telemático, la falta de vehículos, de posibilidad de transporte reducía las posibilidades de huida…
De ahí la imperiosa necesidad de las medidas destinadas a eliminar los obstáculos que puedan dificultar el acceso de las víctimas a los medios habituales de asistencia integral, comunicación y denuncia de situaciones de violencia. Se han aprobado ayudas económicas que los Ayuntamientos han de gestionar para cubrir tanto los desplazamientos seguros de las víctimas como los alojamientos temporales, de emergencia o acogida. Y se han gestionar con agilidad, transparencia y eficacia, evitando cargas burocráticas innecesarias, para garantizar la vida de las mujeres.